Instalación

Frío positivo y frío negativo: qué necesita tu negocio

La elección no depende solo de una temperatura. El producto, la rotación, las entradas de mercancía, las aperturas y el espacio condicionan el equipo y la regulación.

Equipo técnico de EMIP · 5 min de lectura

Taller de EMIP con un compresor frigorífico

Qué se entiende por frío positivo

Se utiliza para conservar producto por encima de su punto de congelación. Es habitual en cámaras de conservación y espacios de trabajo refrigerados. La temperatura concreta debe definirse según el producto y el proceso, no mediante una consigna genérica.

Qué cambia en frío negativo

El trabajo bajo cero aumenta la exigencia sobre aislamiento, puertas, desescarche, evacuación de agua y selección del equipo. La entrada de humedad y las aperturas frecuentes pueden favorecer la formación de hielo y afectar al rendimiento.

Datos necesarios antes de elegir

  • Producto que se conservará o procesará y temperatura requerida.
  • Cantidad de producto, rotación y temperatura a la que entra.
  • Dimensiones, aislamiento, accesos y ubicación del espacio.
  • Número de aperturas, horario de actividad y presencia de personas.
  • Condiciones para ubicar condensación, desagües y suministro eléctrico.

Por qué no basta con elegir por potencia

Un equipo debe responder a la carga térmica real y trabajar con una regulación adecuada. Sobredimensionar o quedarse corto puede provocar ciclos ineficientes, temperatura inestable o desgaste. El cálculo debe hacerse sobre el uso previsto de la instalación.

Para valorar el equipo y el alcance adecuado para su actividad, consulte nuestro servicio de instalaciones frigoríficas.

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