Cómo elegir la potencia de una cámara frigorífica
La potencia frigorífica no se elige por el volumen de la cámara a ojo. Se calcula a partir de la carga térmica: todo el calor que el equipo tendrá que retirar en las condiciones reales de uso.
Equipo técnico de EMIP · 6 min de lectura
Qué forma la carga térmica
- Transmisión a través de paredes, techo y suelo según aislamiento y temperatura exterior.
- Producto que entra y temperatura a la que lo hace.
- Aperturas de puerta, renovación de aire y personas trabajando dentro.
- Iluminación, motores de ventiladores y otros equipos en el interior.
- Procesos que aportan calor, si los hay.
Por qué quedarse corto sale caro
Un equipo insuficiente trabaja sin descanso, no alcanza consigna en los picos y envejece antes. El riesgo no es solo el consumo: es la conservación del producto y las paradas en los momentos de más demanda.
Por qué sobredimensionar tampoco es gratis
Un equipo muy sobrado hace ciclos cortos: arranca y para constantemente, regula peor la humedad y desgasta componentes. En frío positivo puede acortar la vida del compresor y dar temperaturas inestables.
Qué datos necesita el proyectista
Dimensiones y aislamiento del espacio, producto y temperatura objetivo, cantidad y temperatura de entrada de mercancía, rotación, aperturas, horarios y condiciones del emplazamiento. Con esos datos se calcula la carga y se selecciona un equipo que trabaje en su zona eficiente.
Para dimensionar el equipo adecuado a su cámara o sala, consulte nuestro servicio de instalaciones frigoríficas.
